La música es un recurso valioso para transformar las emociones difíciles como el miedo, la incertidumbre o la angustia frente al porvenir, en un lugar de refugio y humanidad compartida. Con este taller, queremos transmitir cómo podemos apoyarnos en la música para acompañar a personas en situación de adversidad: personas mayores, personas con enfermedad avanzada y alta dependencia, niños con necesidades especiales, pacientes en cuidados paliativos, etc. En unos momentos en que el confinamiento nos hace sentir que somos vulnerables, debemos evitar el riesgo de aislarnos dentro del propio aislamiento. En definitiva, la música como una técnica más que ayuda a afrontar el acompañamiento en la enfermedad y el sufrimiento, incorporándolo a la vida cotidiana para hacerla más plena.